viernes, 19 de agosto de 2022

Anne Sexton - Cigarrillos, whisky y mujeres salvajes

Cigarrillos, whisky y mujeres salvajes
por Anne Sexton



Tal vez nací de rodillas,
nací tosiendo en el largo invierno,
nací esperando el beso de la piedad,
nací con cierta pasión por la rapidez
y así, cuando las cosas progresaron,
aprendí sobre la empalizada
y lo que se saca fuera, el  gas de la enema.
Por dos  o tres aprendí a no arrodillarme,
a no esperar, a plantar mis fuegos bajo tierra
donde no hay nadie a quien susurrarle o acostar a morir
excepto las muñecas, perfectas y terribles.

Ahora que escribí muchas palabras,
y revelé tantos amores, y para tantos,
y he sido enteramente lo que siempre fui –
una mujer de exceso, de fervor y ambición,
encuentro que el esfuerzo fue inútil.
¿Acaso en estos días
no miro al espejo y veo
a una rata ebria esquivarme los ojos?
¿No siento tan intenso el hambre
que moriría antes de mirarla a la cara?

Me arrodillo una vez más,
por si acaso la piedad llegase
justo a tiempo.

miércoles, 3 de agosto de 2022

Eva Vaz - Cinta en el jardín (2017)

Cinta en el jardín
(2017)

por Eva Vaz




“Perder placer es triste”
Luis Cernuda

Perder placer es triste,
por eso están los bares
o las casas de putas:
placeres a manotazos,
como espantapájaros que aplauden.

Tú arañabas el placer dando lengüetazos
a los restos de coca de tus libros:
leías, los vi en la mesita, libros con marcapáginas.
Es cómico encontrar
El retrato de Dorian Gray
junto a la cama de una muerta.

Perder placer es triste,
por eso desayunabas martinis con vodka,
pero no había glamour en ello:
realmente era patético.
Ya vi a la muerte ejerciendo,
con disciplina,
merodeando bajo tus piernas hinchadas.

Esa puta se ceba con los alcohólicos,
hace trabajos cochambrosos.
Se complace con estas cosas.
Y te encontramos en el jardín,
emitiendo gemidos azules.
El cian de la muerte es ordinario.

Yo guardé tu ropa limpia,
aún caliente,
porque el vodka se comía tu hígado
a mordiscos
pero tú siempre ibas bien vestida.

El móvil aún estaba cargado:
¿una conversación sobre el cielo? ¿un whatssap?
Me gustaría saber cómo se muere:
tú ya tenías experiencia.

Perder placer es triste.
Encontré aquel bolsito de boda,
tan fino, con el menú de la fiesta.

Finalmente, todo guardado en orden,
parecía un triste trastero de la vida.
Cada cual debería elegir
cómo morirse,
y tú elegiste el vino.

“Dejad las rosas para los otros”.

Descansa, morirse de alcohol
debe de ser muy cansado.
Muy indecente.

El placer se fue a otro sitio
y nos dejaste tu cadáver
en el jardín,
delante de nuestros ojos.

Y un olor a lejía que tapaba,
como un féretro,
el olor de la muerte.

domingo, 31 de julio de 2022

Jorge Pérez Cebrián - Alguien

Alguien
por Jorge Pérez Cebrián




Se sientan a la mesa.

Lo tenue de la luz. La llama lenta.
El peso acostumbrado de la carne.

Está cansado.

Sobre sus manos duras,
sin víctima, verdugo y sin memoria,
el barro y el aliento de los dioses,
las ascuas que aún gobiernan su ventana.

Cansado
fatigó el alba, aprendió del frío.

Cansado del sigilo de su cuerpo,
como una llama nunca mengua al darse,
así esparció su sombra por el mundo.

Aprendió a dar los nombres.

Aprendió
de las más altas leyes su lugar,
robó el fuego, afiló la roca,
besó a su madre y emprendió el desierto.

Caminó.
Se resguardó en la tierra de la muerte
con sólo sangre y con su mano anónima.
Fue solo una canción que se ha perdido.

Venció los mares,
sometió al horizonte hasta ser mapa.
Fue la Voz, fue los hombros
llevando el peso invicto de la Roca
al fin de algún Imperio o de un rey muerto.

Y dio su alma
dispensando porqués contra el horror
deshilando, hebra a hebra, el arcoíris,
calculando Una Ausencia en sus silencios.

Amó
hasta encontrar sentido
blandiendo insomne el arma enamorada.

Cantó el origen y cantó el destino
enmudeció de dicha,
en un espejo negro sin destino.

Robó y mató, fue muerto y fue los clavos.
Fue cobarde o no fue, o fue valiente.

Murió a millares cada día.

Estuvo vivo.

Pero ahora,
desde hace mucho tiempo, está cansado.

Se sienta con demora.

Lo tenue de la luz. La llama lenta.
El peso acostumbrado de la carne.
Los mismos astros velan las ventanas.

“Es de noche” se dice
y piensa, sin motivo, en el zapato
que ha visto abandonado en una acera.

“Pero es de noche y he llegado a casa”.

Y entonces, otra vez,
mira sus manos.

Un hombre parte el pan y se pregunta

si puede el tiempo
rozar una belleza

por más que muera un poco
cada día.

sábado, 30 de julio de 2022

Jaime Sabines - Espero curarme de ti en unos días

Espero curarme de ti en unos días
por Jaime Sabines



Espero curarme de ti en unos días.
Debo dejar de fumarte, de beberte, de pensarte. Es posible.
Siguiendo las prescripciones de la moral en turno.
Me receto tiempo, abstinencia, soledad.

¿Te parece bien que te quiera nada más una semana?
No es mucho, ni es poco, es bastante.
En una semana se puede reunir todas las palabras de amor
que se han pronunciado sobre la tierra
y se les puede prender fuego.
Te voy a calentar con esa hoguera del amor quemado.
Y también el silencio. Porque las mejores palabras de amor
están entre dos gentes que no se dicen nada.

Hay que quemar también ese otro lenguaje lateral
y subversivo del que ama. (Tú sabes cómo te digo que te quiero
cuando digo: “qué calor hace”, “dame agua”,
“¿sabes manejar?”, “se hizo de noche”.
Entre las gentes, a un lado de tus gentes y las mías,
te he dicho “ya es tarde”, y tú sabías que decía “te quiero”).

Una semana más para reunir todo el amor del tiempo.
Para dártelo. Para que hagas con él lo que quieras:
guardarlo, acariciarlo, tirarlo a la basura.
No sirve, es cierto. Sólo quiero una semana
para entender las cosas. Porque esto es muy parecido
a estar saliendo de un manicomio para entrar a un panteón.

viernes, 22 de abril de 2022

Roxana Landívar - Monólogo de alerta

 Monólogo de alerta
por Roxana Landívar



Faltan pocos días
mi última infancia se estrella
ya no más caminar de noche
y preguntarme qué vendrá

Me he asentado
esto es una autoflagelación
un asesinato de la flor
un siéntate de una vez
para siempre

No soy más que el recuerdo
de aquel tiempo
en que fui libre

Soy una extraña
la repetición del acto que ordenas
ya no soy lo que era

Soy la fiera domada
la luz arrebatada
el brillo dormido

Y quizás un día de estos
pueda romper la jaula
y salir herida

Pero
al fin
salir

jueves, 21 de abril de 2022

Jaime Gil de Biedma - No volveré a ser joven

 No volveré a ser joven
por Jaime Gil de Biedma



Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

lunes, 11 de abril de 2022

Gonzalo Escarpa - Más recomendaciones para Julias (2006)

 Más recomendaciones para Julias
(2006)

por Gonzalo Escarpa




No caigas nunca en el amor por lo trágico,
en ese concurrido amor por lo terrible
que linda tu carroza, en esos aires
negros de tuba atroz, tres veces dicho,
no es fácil, y no llores
al volver
pero tampoco
al ir, no llores
y punto, vive
como si  fuera un verbo que tuviera
sentido,
enciende
rápido
esa
vela,
no le quites al libre su limosna,
no quedes en las plazas,
no hagas ruido.
Llama siempre que ames, ama aunque
te digan que te arañará (no es raro), y
te nieguen el oasis en la frente,
pero no seas
nunca
sólo
azar,
sal
de tu vida como quien entra a solas en un supermercado
y no duda en cambiar su sempiterna marca de refrescos azules de momento,
di
no
al revés
y no te trices nunca,
y pase lo que pese
sigue, sigue
como si no
fuera contigo,
como si
te acompañaras, lámpara
de una luz nueva, de una nueva
máquina
más.

Sé que no eres mi hija (sé que no eres
hija de nadie, y yo no tengo trazos
desiguales que darte),  pero
no temas más y no maceres este tiempo tuyo
que te repite así su tic-tac mágico:
no mires el reloj, detente, date
y descubre las cosas del alma de las cosas
del alma. No me importa
si recuerdas o no quién te lo dijo,
pero jamás des tus gemidos a esos
crueles pequeños que aún creen en lecciones
de leche. Olvídame, camina,
busca a dios
donde quieras,
resúmete en cualquier contrasentido
y elige tu color. Sin miedo
ni esperanza, conócete a ti misma,
duda del nihil novus y esas viejas valijas
y, preclaro platón, pliego de plácemes,
dale oído a ese adagio luminoso
que aconseja primero no dañar, primum non nocere,
ojalá todo esté en  los libros,
tengo que irme, siempre estamos marchándonos,
reclama, no te manches,
no temas, 
salta, 
date
más
hoy,
es
toy,
fir
me,
ven,
adiós.